viernes, marzo 11, 2011


Áticos

Aquí estaban antes las maletas, a punto de partir, ahora es el polvo el que se columpia con el corazón cobarde.
Para mañana estarás lejos, en el invernadero alicatado de cicatrices, vaciando los sucios bebederos del palomar que te acercó a la cirrosis, aflojando el reloj del campanario y esperando, esperando lo que no tiene cura.
La princesa del Palomar, en el subsuelo envidian el ligero crujir de tus maderos, la suavidad de tus curvas, barco a la deriva en un mar de uralitas.

2 comentarios:

Martulina dijo...

Que corazón más tocado...deseo que sigas empapándote de estas sensaciones. Así, egoista de mi, podré tener, de vez en cuando, hermosas palabras que me arañan el alma.

Un besote, artista! Y una gran sonrisa... ^_^

Yosi dijo...

Gracias Martulina, son palabras que así, sin conexión tienen cuerpo, irrealidades sin ficción, crueles por su ternura..
Seguimos pues!