miércoles, enero 19, 2011

Cuenca del Òdena (Igualada)

"Describir algo intangible cuando uno no es consciente y libre resulta una ardua tarea, lo no material, los halos de humo invisible que nos rodean quizás estén en los amaneceres, en las visiones que nos ofrece este pedazo de tierra flotante, parece que si por furia diéramos manotazos al aire para intentar romper esa armonía escondida la niebla enloquecería y se marchitaría creando giros que nos arrastraran a la ceguera, a un pozo sin fondo, a la nada.
Pero si en caso contrario acariciamos con remanso el flujo de aire fresco que nos envuelve, el desconocido etéreo se distribuye equitativamente y se nos es inhalado por el alma.
Algo intangible nos rodea, nuestras lentes de cotidianidad no lo registran porque tienen un velo oscuro que no deja pasar esa luz, pero se siente, casi se paladea.

Respiremos pues".

2 comentarios:

Anónimo dijo...

preciosa atmósfera. Parece una acuarela. Besitos. Rosa

Ana Pablos dijo...

Impresionante, la foto y el texto...