jueves, marzo 21, 2013



¿Cómo contar una historia absurda y sin sentido y que contenga una esencia de lógica?


Vamos a ello;
Ayer por la mañana, como muchas mañanas de sábado me tiro a la arena de la playa a buscarme, a pasearme y deleitarme con los extraños sonidos que de la mar me llegan, bien sean silbidos, bien sean atruendos de motor invisible o bien sean suspiros silenciosos de mujer enamorada. Por resaca o días que han contenido excesivo oleaje el mar suele obsequiarme con objetos caprichosos que él mismo se ha entretenido en moldear lentamente hasta la ridiculez, lamiéndolos en la boca del tiempo; botellas que se convierten en hermosos diamantes y zafiros de colores, ladrillos de albañilería que se convierten en flautas estrambóticas, monedas anuladas de identidad, sistemas electrónicos que pertenecieron a la civilización de hace 20 años, cualquier cosa que sea susceptible de labrar, inclusive el imposible acero. En este punto es cuando me detengo en seco durante mi paseo ante un objeto perverso que desde mi infancia siempre se me antojo codiciado por el poder que le daba a mi imaginación, un machete hecho sencillamente a base de un mango negro de plástico duro con la enseña alada del ejercito, detalle que el mar o algún pacifista pescador receloso del estado se encargó de lijar borrando con esmero. Estos puñales de campaña disponían de un abridor de botellas en la base, supongo que para disfrutar de una cerveza después de un desembarco en algún islote perdido.



Pero fue su hoja la que en verdad me llamó poderosamente la atención, la mar salada, en su afán de crear nuevas formas la había desgastado irregularmente, dejando un acero que daba la sensación de sierra esquizofrénica o de locura inventiva medieval. No tardé en apoderarme de él para meterlo con rapidez y discreción en mi mochila, se me ocurrió la idea de fotografiarlo para demostrar que la incansable acción del agua puede cambiar de forma e incluso hacer desaparecer cualquier dureza que se presuma invencible... el agua y el tiempo, un principio de filosofía oriental.
 Luego lo afilaría y lo perfilaría para dejarlo como un estilete o un abrecartas cuya función no pasaría de cortar alguna verdura. Y con esas que me lo lleve para mi casa, donde me sirvió también y de gran ayuda, por cierto, en la función de extractor de una maceta de encina que esperaba ser trasplantada ante la inminente llegada de la primavera, una encina que me acompañaba fielmente desde que comenzó mi andadura lejos de la patria chica que era mi familia, una encina que si persistiera regresaría algún día conmigo…
Ya ha pasado un día más, otro café más, otra vez a lavarme la cara… otra vez la mente me engaña y me distrae para llevarme a sus planes, como si un niño tirara del cuerpo aburrido de un anciano, señalando ansiosamente algún juego más divertido aún que el anterior, salgo a la terraza y miro la encina, el machete está clavado en la tierra, pienso que para fotografiarlo me hace falta un trasfondo, un contexto, la ruindad de traérmelo de la playa me pudo y no caí que el mejor contexto para una foto es el lugar del hallazgo, método arqueológico de base, y como si de un examen suspendido se tratase agarro la cámara y el puñal, salgo pitando para el lugar del encuentro. 
Me quito los zapatos y los calcetines justo después de comprobar que la playa está deshabitada, supongo que aún tengo exceso de cordura y me da que alguien me perciba, que absurda timidez...
 La idea es dejar el machete en la zona donde la ola acaricia la arena dejando un límite espumoso, de color lechoso  y justo cuando la mar lo toque levemente disparar la instantánea.
Esa fue la última vez que vi el maldito cuchillo, el mar, en una de esas traicioneras embestidas que te envuelven sin avisar hasta las pantorrillas recuperó su cuchillo, agarrándolo con presura y llevándoselo a las profundidades de su cocina. Me quedé atónito, atónito y empapado...
Meditabundo y alicaído me senté a secar mi cámara y estrujar mis pantalones, desaguar mis gafas y  que mi mente, nuevamente me incordiara con divagaciones estériles sobre el destino de las cosas, sobre lo que se nos presta y de lo que nos apoderamos sin permisos ni agradecimientos, sobre nuestros tantos egos y en lo que nos convertimos y sobre si alguien, algún día, paseándose por aquí se topara con este objeto lamido por la cadencia intemporal de las olas, que salió del mar para trasplantar una encina y que un día más tarde retornó como un juguete prestado a un chiquillo travieso .




















Yosi. 2013

lunes, marzo 11, 2013

miércoles, noviembre 07, 2012

 IMAGENES PARA UNA SÁTIRA

(Con Carles Casas y Montse Colomer)













 La compañía de teatro Artistic'83 presenta Òrganic, en el teatro Guasch  (Aragó, 140. Barcelona), durante este mes de noviembre todos los jueves, viernes y sábados a las 21.00 y domingos a las 19.00h, las entradas se pueden reservar con descuento en Atrapalo.com.

lunes, octubre 15, 2012

Formación de una tormenta
(God's wrath)


Empieza la  etapa Cumulus aún con el cielo nítido.


Como si se tratase de un cuadro de factura barroca el cumulonimbus adquiere una dimensión colosal.


Un avión traspasa la tormenta dejando la huella de su rastro, como si se lanzara una flecha através del infierno. En tierra un tren hace lo propio al llegar a su destino.


Una brutal conexión


Mataró. Octubre de 2012.

miércoles, octubre 10, 2012

Desde las almenas


Panorámica desde los muros almohades de la alcazaba de Reina (Badajoz).

jueves, septiembre 27, 2012

jueves, agosto 02, 2012

 

Són festes a la platja quan...

 

  comença la nit de foc.







Mataró. 2012

martes, mayo 22, 2012

lunes, abril 23, 2012


Fotocartel de la compañía de teatro Artístik'83 para su obra de estreno "Orgànic"

(Abril 2012)

viernes, abril 20, 2012

A FUEGO LENTO

 




         

 

  Siempre a la verita tuya...



  donde quieras que estés...

 

y al solecillo de ella...



todo mi calor te daré...


miércoles, marzo 21, 2012


Prensa de vino (Sx. XIX.)

Impronta de una prensa de vino romana (Sx.I a.C.)

"Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia, como si esta ya fuera ceniza en la memoria".

Jorge Luis Borges

lunes, febrero 27, 2012

jueves, febrero 02, 2012

"A FALTA DE SARTÉN... BUENA ES LA PALA".


Reconozco el despiste como norma general en mi haber cotidiano. Justo a la hora de para a comer me dí cuenta de que en mi bolso no habitaba la sartén que siempre me acompañaba, no eché de menos ni su mango destornillado ni su base carbonizada y despintada, vaya falta de respeto por algo tan básico.
En seguida fiché para el caso una pala y un par de piedras… pues nada, una vez instalada la cocina todo quedó listo para calentar esta fabulosa perdiz extremeña en escabeche.
Buen provecho.
(Enero 2012, Almatret. Lleida)

jueves, enero 05, 2012

SOL DE INVIERNO

Una torcal negra pasa sus alas a ras del monte como si barriera las limaduras que dejó la noche y, casi sin acariciar la escarcha que queda en la impenetrable umbría, sube a las cimas dejando a su paso un rastro de sol tibio que llega del alba. Un sol de invierno que mece suave una solana reseca, fría y vacía de opulentos dioses humanos que yerran crápulas por el asfalto. Preñada de necesidad y afecto se dejará cautivar por los vientos que labraran su tosca fiereza.

domingo, diciembre 25, 2011

El Brasero


Cisco, picón o carbón, alambrera y badila o paleta, camilla y nagüillas, la tarima... términos de origen tanto cristiano como árabe, da igual, calienta nuestras piernas en el duro invierno y proporciona ese bienestar que acompaña el sorbo de un buen "buche" de café con gañotes o perrunillas. Esas tardes de novela o de visita porque hubo misa, tardes de tormenta sin luz y soñera porque ya se ha cenado. En reunión o en soledad si no te proteges las espinillas con las polainas te salen cabrillas.
Calcetines colgados de la alambrera y gatos adormecidos que se queman la cola.
Aparece un tizón que ahuma la estancia y a pelearse con el mismo infierno para sacarlo y arrojarlo fuera, echarlo al charco que ha quedado en la calle después de un largo día de fría llovizna.